lunes, 10 de enero de 2011

Los Lakers vencieron a los árbitros


Los Angeles Lakers derrotaron por 109 a 87 a los Knicks en el Staples Center, a pesar de que los de Broadway recibieron durante toda la noche la ayuda de los árbitros que encima tuvieron las agallas de expulsar a Andrew Bynum.

A pesar de la ausencia de Matt Barnes (fuera por 2 meses debido a un desgarro), los laguneros van encontrando su ritmo y ayer jugaron su mejor partido en mucho tiempo.

El comienzo fue desfavorable para los locales, ya que en menos de cuatro minutos ya habían incurrido en cinco pérdidas de balón y no corrían para defender, lo que generó que de los primeros diez puntos de la visita, siete fueran en contragolpe. Phil Jackson pidió un rápido tiempo muerto para despertar a sus dirigidos, y desde ahí, todo fue viento en popa para los Lakers.

El trabajo en la zona pintada fue brillante. El trío Bynum, Pau Gasol y Lamar Odom fue incontenible para un solitario Amar'e Stoudemire (23 puntos en 7/24 TC) . La diferencia en los rebotes fue abrumadora: 61 a 42 (17 a 7 en ofensivos) y en los puntos en la pintura más aún: 50 a 30.

El jóven pivot lagunero fue expulsado apenas iniciado el último período debido a una vergonzosa actuación del referato. A pesar de esto, en 25 minutos en la duela, Andrew dominó a Stoudemire en todas las facetas y finalizó con 18 puntos, 7 rebotes, 2 asistencias y 2 tapas.

Pau Gasol estuvo siempre en el lugar indicado y en el momento oportuno, haciendo lo que sea necesario para el equipo. El catalán concluyó el juego con un estadística perfecta: 20 tantos, 14 rebotes, 4 asistencias, 2 robos y 4 bloqueos.

Es increible el rendimiento de Lamar, más aún si tomamos en cuenta que tiene el hombro izquierdo lesionado. "Candyman" estuvo agresivo durante todo el encuentro, especialmente a la hora de ir a buscar los rebotes ofensivos, y su planilla así lo demuestra: 13 puntos, ¡18 rebotes! (6 ofensivos) y 4 asistencias.

Por su parte, Kobe Bryant tuvo su guerra personal con los árbitros. Primero le pitaron una falta técnica por hacer un ademán de "lo que tú digas" a uno de los de gris; luego se cansó de protestar por faltas que nunca fueron cobradas (más tarde las repeticiones con cámara lenta ridiculizaron una y otra vez las incomprensibles decisiones arbitrales); y finalmente optó por quedarse callado, no sin antes espetar un "Jesus Christ!" por un nuevo mal cobro del referato. A todo esto, finalizó con un doble-doble con muy buenos números (27 puntos, 10 rebotes y 5 asistencias), aunque, debido al mal cobro de los jueces, lanzó mal de campo (10/27 TC) y en el primer minuto del partido cometió tres pérdidas seguidas (finalizó con cuatro).

Pero el jugador del partido para los Lakers, debido a la mancha que dejaron los árbitros en el juego de Bynum, fue Ron Artest, quien defendió como en sus mejores épocas - Shawne Williams terminó con 8 tantos (2/7 TC) y Wilson Chandler con 18 puntos conseguidos en 18 intentos (sólo 8 aciertos en dobles y 0/5 en triples, más 3 pérdidas)- y mantuvo al equipo bicampeón con el ímpetu necesario para hacerle frente a un plantel que viene dando que hablar esta temporada: sin ir más lejos, el martes pasado vencieron a los San Antonio Spurs, el mejor conjunto de la NBA por ahora. Ron-Ron también colaboró con 6 puntos, 9 rebotes, 2 asistencias y 2 robos.

La banca lagunera respondió muy bien venciendo 33 a 13 a la de los Knicks. Además de Odom y sus 13 puntos y sus18 aguerridos rebotes, Shannon Brown aportó 16 tantos (5/8 en dobles, 3/4 en triples), entre los que se destacó un triple casi imposible, sin ángulo, para cerrar el tercer período sobre la bocina. Steve Blake, quien jugó a pesar de un leve esguince en el tobillo izquierdo, ayudó en las dobles marcas a Stoudemire y a contener a Raymond Felton (12 puntos, 6 rebotes, 7 asistencias y 3 robos) junto a Derek Fisher. Hasta Luke Walton y Derrick Caracter tuvieron sus minutos de gloria, en particular en una secuencia ofensiva en la que hicieron gala de un "toma y dame" que terminó en una potencial jugada de tres puntos para para el novato.

Los Lakers jugaron un gran partido, especialmente en defensa, haciendo lucir perdidos a los Knicks en la segunda mitad. Para mediados del tercer cuarto, el encuentro ya era una paliza asegurada.

Contundente e importantísima victoria para los bicampeones, quienes consiguen la cuarta consecutiva y extienden su récord a 27-11, para igualar a los Dallas Mavericks en el 2º puesto de la Conferencia Oeste. Todo indica que volvieron los Lakers de siempre. Este partido era una prueba importante para confirmarlo, y sucedió lo mejor, a pesar de lo manchado que estuvo el juego.

El próximo partido para los laguneros será el martes de local ante los Cleveland Cavaliers, quienes tienen el peor registro de la liga y no podrán contar con Anderson Varejao, quién se perderá el resto de la temporada por una lesión.


Go Lakers!!!

Resumen del encuentro