martes, 31 de mayo de 2011

Howard se quiere quedar en Orlando


Hubo muchos rumores (y siguen estando) acerca de que Dwight Howard podría convertirse en un lagunero a través de un intercambio en esta temporada baja o hasta la fecha límite de intercambios en febrero del año próximo, pero el pivot estelar del Magic prefiere quedarse en la Florida.

"Ahora mismo soy parte del Orlando Magic y mi plan es quedarme aquí. Nunca dije que me iba a ir. Nunca pense siquiera en irme", manifestó el tres veces seleccionado como Jugador Defensivo del Año.

Acerca de la similitud de su situación con la de Shaquille O'Neal, que a mediadios de la década del '90 dejó el Magic para convertirse en un Laker, Howard dijo: "No quiero correr detrás de Shaq ni de nadie. Quiero empezar mi propio camino y quiero que la gente siga mi camino, y no seguir los caminos de los demás. Quiero tener mi propio camino, y quiero empezar aquí, en Orlando. Pero no puedo hacerlo solo. No sólo necesito los compañeros adecuados, sino que necesito toda la ciudad atrás mio".

Por ahora... Dwight se quiere quedar en Orlando, pero todo puede cambiar.

En la busqueda del cuerpo técnico


Mike Brown ya fue confirmado como el nuevo entrenador de los Lakers, pero lo que aún es un misterio es quienes serán sus asistentes.

El ex técnico de los Cavaliers comenzó la busqueda y por ahora la lista tiene cinco nombres:

Ettore Messina: Nació el 30 de septiembre en Catania (Italia) y es licenciado en ciencias ecónomicas y empresariales. Guió al Virtus Bologna a dos títulos de Euroliga (1998 y 2001) con Emanuel Ginóbili como estrella y consiguió el mismo torneo dos veces más con el CSKA Moscú (2006 y 2008). Su último empleo fue como entrenador del Real Madrid de España pero el 4 de marzo renunció por malos resultados. Messina es un técnico duro con una fuerte personalidad. Fuentes dicen que Brown le pidió al italiano que se incorpore a los laguneros, pero el entrenador europeo todavía no tomó una decisión.

Michael Malone: Es asistente de Monty Williams en los Hornets y se caracteriza por ser un gran técnico defensivo. Fuentes que no pueden hablar publicamente le dijeron al L.A Times que Brown ya habría llamado a Williams para hacerle conocer su interés en llevarse a Malone. Brown y Malone trabajaron juntos cinco años en Cleveland.

John Kuester: Es actualmente entrenador principal de los Detroit Pistons pero su trabajo pende de un hilo tras los malos resultados y las revueltas de sus jugadores. Fue asistente de Brown en los Cavs de 2007 a 2009, cuando dejo el cargo para tomar las riendas de los "Bad Boys".

Chuck Person: Podría ser el único que quede del cuerpo técnico de Phil Jackson, ya que se conoce con Brown desde sus épocas en Indiana. Un ejecutivo de la liga manifestó: "Puede ayudar en la transición de Phil a Mike".

Tim Grgurich: Según un tweet de Adrian Wojnarowski, Brown le pediría al actual asistente de los Mavericks que se una al staff de los Lakers, ya que son muy buenos amigos.

El cuerpo técnico va tomando forma. Ojalá que se concreten estas
incorporaciones.

Jim Buss: "Los Lakers son el equipo de mi papá"


Jim Buss salió a desmentir todas las versiones que indicaban que fue él quien tomó la decisión de contratar a Mike Brown.

"Los Lakers son el equipo de mi papá", manifestó el hijo menor del dueño de la franquicia.

Lo pudo decir más alto pero no más claro.

En declaraciones que recoje T.J. Simers de Los Angeles Times, Jim explicó como se tomaron las últimas decisiones y quién tiene más ingerencia en la organización: "Me gusta lo que estamos haciendo como conjunto (Jerry Buss, Mitch Kupchak y él), especialmente cuando ganamos un campeonato, pero yo trabajo para mi padre y así es como quiero contestar y quiero dejarlo claro. Miro a mi padre y si él está contento yo también los estoy" .

"Mi padre, Mitch y yo nos entrevistamos con tres candidatos: Brian Shaw, Rick Adelman y Mike. Tres fantásticos entrenadores. Tras charlar con ellos los tres apostamos por Brown", explicó Jim manifestando que fue una decisión unánime.

La cantidad de críticas por parte de la prensa y de los aficionados hacia la elección de Brown fue muchísima y el vice presidente de las operaciones de baloncestó no entiende a que se deben: "Estoy sorprendido por las reacciones de la gente a la contratación de Mike Brown. Deseo que le escuchen hablar y que le permitan mostrar lo que él nos mostró a nosotros".

El hecho de no consultar a Kobe Bryant acerca de la contratación del nuevo técnico también fue tema de debate: "Kobe dijo que era trabajo de la administración del equipo la contratación del entrenador. Kobe habló que 'primero defensa'... y eso es lo que hemos hecho... Pero mirando atrás creo que deberíamos habernos puesto en contacto con Kobe".

Jim, que reconoció que "tanto yo como mi padre queremos a Kobe", está convencido de que Brown "será capaz de lidiar con Kobe" y que "tiene ideas para prolongar la carrera de Bryant".

Sobre el roster de la temporada entrante dijo que no planea hacer grandes modificaciones: "¿Quién sabe si sale alguna ocasión de traspaso? Pero no creo que necesitemos grandes cambios. Probablemente nuestros siete u ocho principales jugadores sigan el siguiente año".

A pesar de que no lo manifieste, esta más que claro que fue él (por sobre su padre y Kupchak) quien tomó la decisión de contratar a Brown.

Esperemos que su elección, hoy más que criticada, haya sido la correcta.

viernes, 27 de mayo de 2011

Una decisión con nombre y apellido


Cuando me enteré de la confirmación del nuevo entrenador de los Lakers pensé lo mismo que la mayoría.

¿Qué demonios? ¿Mike Brown? ¿Será cierto o es otro rumor?

Pero después se me vino un nombre a la cabeza: Jim Buss.

Hoy en día la plata la pone Jerry Buss, pero el poder cambió de manos. Y se podría decir que no es de ahora, sino desde hace media década

Es cierto que seguramente se nos vienen primero a la cabeza Jerry, que habla bastante con la prensa y es la cara de la cúpula de la franquicia desde la década del '80, y Jeanie Buss, la carismática novia de Phil Jackson y la empresaria que fue tapa de Playboy. Pero la voz cantante en la franquicia es otra.

Hay que remontarse al Draft del 2005 para el inicio del mandato de Jim. Andrew Bynum ha sido, desde que fue elegido con 10º selección gobal, la apuesta del vicepresidente ejecutivo e hijo menor de la familia. Desde ese momento fue su consentido y se niega a intercambiarlo a pesar de sus constantes lesiones de rodilla. Siempre manifestó que era "su apuesta a futuro" sin saber nadie a cuando se refiere al hablar de futuro.

En esta decisión podría haber pasado desarpecibido y quedarse con la elección salomónica de Brian Shaw. Jackson lo había propuesto como candidato, tenía el apoyo de todos los jugadores, entre ellos la estrella del equipo Kobe Bryant, y era el preferido de los aficionados. También podía haber elegido por un opción aceptable en Rick Adelman, pero en cambió salió desde la oscuridad y metió mano contratando a Brown, un entrenador que tiene tanto que probar en su puesto, como Jim debe hacerlo en el sillón más grande de la franquicia.

Mis miedos no eran infundados. Cuando me enteré que él iba a tener la decisión final de la contratación, me imaginaba que iba a venir con alguna sorpresita.

No hay dudas que la barrida sufrida ante los Mavericks hizo que la digirencia no quiera dejar nada de la era de "Mr. Zen". Se buscó un técnico con características sumamente diferentes y con una trayectoria bien distinta.

No sólo se borra toda huella que dejó Jackson, sino también la de muchos de los empleados fieles que le han servido a él y al equipo. Durante la primera ronda de la postemporada, la dirigencia le notificó a la mayor parte de su personal de apoyo (preparadores físicos, coordinadores de video, encargados del equipo deportivo) que sus contratos no serían renovados para la temporada entrante.

Brown nunca supo controlar a Lebron James y, aunque publicamente hablen bien uno del otro, todos sabemos que su relación en Cleveland terminó de la peor manera.

El ex coach de los Cavs tiene una pésima reputación como técnico ofensivo y su experiencia es muy poca.

Es verdad que Shaw no tiene experiencia tampoco, pero tenía todo el resto: buena relación con los jugadores, conocía la franquicia tanto como jugador como sentado en la banca, tenía el apoyo de todo el mundo. De todos menos de la dirigencia, por su puesto.

¿Cómo hará para controlar todos los egos del equipo si en los Cavaliers no pudo controlar sólo uno como el de Lebron? Nadie lo sabe.

¿Como se adpatará a una ciudad donde menos que ganar el campeonato se toma como fracaso, teniendo en cuenta que viene de otra donde llegar a los playoffs ya es un milagro? Nadie lo sabe.

No todas son pálidas. Brown tiene un muy buen récord en playoffs (42-29), tiene el quinto porcentaje ganador de temporada regular más alto (.663) en la historia de la NBA y es jóven, ya que su documento marca tan solo 41 años de edad.

¿Pero que necesidad tenía Jim de ponerse en esta situación?

Ahora se enfrenta a toda una afición que no apoya la decisión y a una estrella descontenta.

¿Jim se convertirá en heroe o villano?

El tiempo lo dirá, pero por ahora no viene por buen camino.

jueves, 26 de mayo de 2011

Kupchak: "Necesitábamos una voz nueva"


Mitch Kupchak habló este jueves a la mañana en el programa de Dan Patrick y nos quitó muchas dudas acerca de la elección de Mike Brown como el nuevo entrenador de los Lakers.

A continuación las declaraciones más importantes del Gerente General lagunero:
  • "Teníamos una lista larga de entrenadores de alrededor de la NBA. Técnicos con mucha experiencia, asistentes. Informalmente hablamos con cinco o seis, pero formalmente entrevistamos a tres (Brian Shaw, Rick Adelman y Brown)".
  • "No es que no hallamos contratado a Shaw porque no calificaba, sino porque pensamos que necesitabamos una voz nueva. El antiguo Staff ha estado con nosotros por 11 años. No hemos terminado la temporada fuerte como esperábamos. Simplemente pensábamos que era tiempo para un cambio".
  • "Brian va a ser el técnico de los Lakers, pero pensábamos que este no era el momento".
  • "Rick es un entrenador más que calificado para el trabajo. Si lo hubiesemos elegido a él hubiese sido también una gran elección".
  • "(Brown) vino muy optimista, enérgico y entusiasmado (a la entrevista). Él ciertamente tiene una gran experiencia en el nivel NBA. Siendo asistente de Rick Carlisle en Indiana, de Gregg Popovich en San Antonio. Y fue el entrenador en Cleveland".
  • Sobre quien tomó la decisión: "No diría que uno tiene más poder que el otro. Habiendo dicho eso, obviamente al final, la última palabra la tienen los dueños".
  • "(La elección de Brown) fue una decisión unánime".
  • "¿Que el triángulo se termina? Eso no es cierto. Muchas de las formas en las que ejecuta Brown derivan del triángulo, así como también tendrá muchas cosas propias de él".
  • Sobre si Shaw seguirá: "Dependerá de Brown. Él esta armando su cuerpo técnico".
  • "No pensábamos darlo a conocer ayer, sino uno o dos días más".
  • Entiende la sorpresa de Kobe Bryant y el hecho de que haya preferido no hacer comentarios.
  • Afirmó que no le consultó a los jugadores en ningún momento y que no habló con Kobe todavía.
  • "Lo importante es ganar, no el espectáculo", por el juego defensivo y poco vistoso que lleva a cabo los equipos de Brown.
  • "Es difícil mantener el físico y la agudeza mental", en referencia a porque se perdió enesta temporada.

Kobe prefirió no hacer comentarios


Jerry Buss había dicho que los jugadores no iban a ser consultados sobre la elección del nuevo entrenador. Es un hombre de palabra.

Mike Brown llegó a un acuerdo ayer a la tarde con la franquicia lagunera, por lo que el L.A. Times intentó comunicarse con Kobe Bryant para saber sus impresiones sobre la designación, pero el astro angelino prefirió no hacer comentarios al respecto.

Personas cercanas a "Black Mamba" dicen que éste se vio sorprendido por la decisión.

Por otro lado, Derek Fisher escribió en su cuenta de Twitter: "Vamos a extrañar a Phil, pero estoy emocionado por empezar una nueva etapa con Mike Brown. Mirando hacia adelante con diferente estilo y energía".

Todos sabemos que Kobe prefería a Brian Shaw, pero aún así, en su entrevista de fin de temporada, remarcó que quería un técnico defensivo.

Habrá que esperar a las primeras declaraciones... pero que no quedo del todo contento, eso es seguro.

Las primeras palabras de Mike Brown


Mike Brown realizó ayer su primera entrevista como entrenador de Los Angeles Lakers.

Fue por la cadena ESPN en el entretiempo del quinto partido de la serie entre los Mavericks y el Thunder.

A continuación una transcripción exacta de la nota, con los periodistas que realizan las preguntas y con el video correspondiente para los que entiendan inglés.

Stuart Scott: Phil Jackson ganó 5 campeonatos en L.A., mucha gente se sorprendió con tu designación y muchos aficionados no están de acuerdo. ¿Porque eres el hombre indicado para este trabajo?

Mike Brown: "Primero, quiero agradecer a los Buss, tanto a Dr. Buss como a Jim, y a Mitch Kupchak por darme esta oportunidad. Es una situación especial y estoy muy emocionado. Sin faltarle el respeto a Phil, respeto todo lo que ha hecho, pero estoy aquí para continuar ayudando a esta organización a seguir con un sendero de campeonato que ya se ha establecido. Sé que me estoy poniendo los zapatos de Ronald McDonald o algo por el estilo, pero estoy emocionado por ayudar a mi propio núcleo, mi propio equipo a seguir adelante".

Magic Johnson: Felicitaciones antes que nada. ¿Ya pudiste conversar con Kobe Bryant? ¿Que debemos esperar de los Lakers dirigidos por Mike Brown?

Brown: "Kobe y yo hemos intercambiado mensajes de texto esta noche. Imagino que en algún momento hablaremos por teléfono. Ha estado ocupado con su familia, yo también, así que todavía no he levantado mi teléfono. Yo también soy un hombre de familia. Lo que se debe esperar del equipo del coach Brown es una atmósfera familiar, un equipo con mentalidad defensiva. Como saben, me encanta esa parte del juego, porque es así como creo que se ganan campeonatos. Quiero un equipo que trabaje duro, y aún así quiero ofrecer un equipo de que sea primero un equipo, así que esas van a ser las cosas que van a ver en mi grupo de muchachos".

John Barry: Felicitaciones. Dirgiste cinco años a LeBron James, un jugador superestrella. ¿Que aprendiste en estos años con LeBron James para imprementar con Kobe Bryant?

Brown: "Hay muchas cosas que aprendí, no sólo de LeBron sino de todos los jugadores que tuve la fortuna de dirigir en Cleveland. Ambos son grandes competidores, hablo de LeBron y Kobe, pero no los voy a comparar porque son dos tipos distintos de persona. Obviamente, no conozco tanto a Kobe, pero busco hacerlo, y busco poder trabajar con él para ir por el campeonato. Ése es el nivel de expectativa que se tiene al ser un Laker. Kobe es un miembro del Salón de la Fama, eso lo sabemos todos, así como sabemos los anillos que tiene. Para mí, eso es especial, y marca la química cuando tratas de forzar la situación para ir por otro (campeonato)".

Michael Wilbon: Ganar debe ser suficiente para cualquier ciudad de la NBA, excepto para los Lakers, que apuestan por el entretenimiento. Hay que hacerlo emocionante. ¿Cómo siente un entrenador con reputación defensiva ese desafío de tener que ser así de emocionantes?

Brown: "Creo que podemos ser emocionantes y digo eso porque creo que fuimos emocionantes en Cleveland. Si te fijas en mis primeros años, nosotros impusimos una identidad defensiva porque creía que aquel equipo necesitaba tener una identidad, así que ésa es la dirección que tomamos en términos de cuánto tiempo gastamos en las prácticas en ése costado de la cancha. Pero cuando pasaron los años, hacia las últimas dos temporadas nos convertimos en un equipo top 5 defensivo, y sin embargo mucha gente no se fijó en el otro costado de la cancha; también éramos un equipo top 5 ofensivo, en porcentajes de tiros de campo y puntos por partido. Estoy emocionado para darle eso a L.A. y empezar un proceso con los muchachos, sentarme a escuchar lo que tienen para decir. Porque sí tengo un plan, y me siento confiado con el plan que tengo en ese costado de la cancha".

miércoles, 25 de mayo de 2011

Mike Brown es el nuevo entrenador de los Lakers


La espera terminó.

Mike Brown es el nuevo entrenador de Los Angeles Lakers.

Fue un día muy movido para la franquicia angelina y sus aficionados, como así también para los periodistas que cubren la NBA.

Chris Broussard y David Aldridge pudieron confirmar gracias a fuentes cercanas que el ex técnico de los Cleveland Cavaliers llegó un acuerdo de cuatro años y $18.25 millones de dólares con los laguneros. La última temporada es a opción del equipo y parcialmente garantizada, si se opta por ejercer la opción se le deberá pagar al coach 2.5 millones de dólares.

Seguramente Jerry Buss y Mitch Kupchak anunciarán hacia fines de esta semana al 22º entrenador de la historia de la franquicia, pero por el momento emitieron un comunicado que se puede ver en la página oficial: "En respuesta a todas las especulaciones desenfrenadas y los informes acerca de Mike Brown y nuestra posición de entrenador en jefe, nos hemos reunido con Mike y estamos muy impresionados con él. Además, tenemos planeado dar lugar a un acuerdo que esperamos poder concretar en unos días".

Ni Rick Adelman, ni Jeff Van Gundy, ni el preferido de todos Brian Shaw, el nuevo entrenador es Mike Brown.

Con el correr de los días desarrolaré en que afecta la llegada de Brown.

Bienvenido Mike. Espero que tu paso por la franquicia angelina traiga aparejado muchos éxitos.

Mike Brown cerca de ser el nuevo entrenador de los Lakers


Muchas fuentes de la liga pudieron confirmar que Mike Brown se encuentra próximo a ser el nuevo entrenador de los Lakers. El contrato sería por cuatro años (el último con opción del equipo y parcialmente garantizado) y se le pagaría entre $4 y $4.5 millones de dólares por temporada.

El ex tecnico de los Cavaliers, de 41 años de edad, se convirtió en el principal candidato ya que Jim Buss quedó impresionado con su estilo defensivo.

La lista de técnicos con la posibilidad de ocupar el cargo se cerró a solamente tres. Si Brown no llega a un acuerdo, el siguiente candidato sería Rick Adelman, mientras que Brian Shaw, el preferido de la gente y de los jugadores (entre ellos Kobe Bryant y Derek Fisher), estaría en un hipotético tercer escalón.

El dueño de los laguneros, Jerry Buss, manifestó ayer en una entrevista radial con el programa Sirius XM Radio que la gerencia esta "muy cerca" de elegir al nuevo entrenador.

Parece que ese coach es Brown y será anunciado en las próximas 48 horas.

En otra entrevista, esta vez con Michael Eaves y Bonnie-Jill Laflin en Playboy Radio, el presidente de los angelinos comentó que habrá cambios en el sistema ofensivo: "No vamos a continuar sólo con el triángulo. Definitivamente algunas facetas del triángulo se incorporaran a una ofensiva más moderna".

Buss también comentó acerca de si los jugadores tienen alguna ingerencia en la elección del próximo entrenador: "Realmente no consultamos a los jugadores sobre eso. Obviamente, tenemos que elegir a alguién con una reputación de que los jugadores esten contentos con él. Pero preguntar directamente a un jugador en particular para seleccionar a un técnico en particular, eso es territorio del Gerente General. Eso está afuera del dominio de un jugador".

Los Lakers actualmente tienen la plantilla más cara para la próxima temporada con $87.6 millones de dólares garantizados a ocho jugadores.

"Tenemos que hacer algún cambio aqui o allá, pero en lo que al nucleo se refiere, tenemos a algunos de los mejores jugadores de la NBA, sino a los mejores de la NBA. No creo que haya cambios dramáticos", concluyó Jerry.

Brown estuvo en Cleveland por cinco temporadas hasta que fue despedido en el 2010 tras perder con los Celtics en las Semifinales de Conferencia.

Acumuló un récord de 272-138 y fue nombrado Entrenador del Año en el 2009 tras llevar a los Cavs a un registro de 66-16.

Una fuente cercana a la liga le contó a Yahoo! Sports que "él (Brown) realmente quiere que esto (ser el entrenador de los Lakers) suceda".

Particularmente, yo prefiero a Shaw o a Adelman, antes que a Brown.

¿Ustedes que opinan?

martes, 24 de mayo de 2011

Artest no se preocupa por el lockout


Ron Artest no cree que el lockout que se aproxima en la NBA sea muy largo y tampoco que se va parecer al de la NFL. Espera completar la temporada de 82 partidos.

"Para mí no va a ser un largo lockout. No creo que nos vayamos a perder ningún partido. Creo que va a haber algo de negociación, pero nos veo jugando en octubre. Creo que el (comisionado de la liga) señor (David) Stern y el (director de la Asociación de Jugadores de la NBA) el señor (Billy) Hunter lo van a resolver. Creo que van a aprender del lockout de la NFL. América no es América sin deportes. No quieres ser el hombre por el cual no hay deporte", manifestó el alero lagunero en declaraciones que toma ESPN.

Ron-Ron estará ocupado esta temporada baja ya que emprende su carrera como comediante con el "Ron Artest Ultimate Comedy Tour" que tendrá paradas en New York y Los Angeles.

domingo, 22 de mayo de 2011

Pau: "Ha habido golpes sucios que no respeto ni acepto"


El periodista Jesús Sánchez le realizó una entrevista a Pau Gasol en Los Angeles para el diario MARCA. LakersLatino les trae la nota gentileza del diario español.

Pregunta. Han pasado ya algunos días después de la eliminación de los Lakers. ¿Se cierra la herida?
Respuesta.
No me lo he planteado como una herida. Ha sido un momento difícil por muchos motivos. Sobre todo por no haber podido ganar y por la forma de la derrota. Ha sido todo decepcionante. Luego han pasado cosas alrededor que fueron muy desagradables. Supongo que sí, que hay una situación de decepción, de dolor y tal, pero esto me hace tenerlo en mente de cara a la temporada que viene.

P. Vayamos para atrás. ¿Qué les hizo vulnerables?
R.
Bueno, diferentes cosas, diferentes motivos hicieron que no jugáramos al nivel necesario en el momento clave de la temporada. Ya no tanto en los playoffs sino en los últimos partidos de la temporada regular, los siete últimos partidos. Perdimos cinco y ganamos a duras penas a San Antonio y Sacramento. Eso fue significativo de que la cosa no iba bien. Antes de ese momento tuvimos una racha muy buena de juego, pero se escapó por completo y nunca pudimos recuperar ese nivel.

P. Siempre ha dicho que su equipo era muy veterano y experto, que tenía muy buenos jugadores, cosa que es real y que tenía la confianza de que en el momento crucial, es decir, en los playoffs, respondiera. ¿Por qué no lo hizo?
R.
No llegó. Esta vez no. El año pasado ocurrió algo similar, pero nos levantamos y alcanzamos nuestro nivel. Este año no hemos sido capaces. Todo el mundo pensaba, vamos a cambiar de marcha, vamos a acelerar, daremos a una tecla y pum. Supongo que se juntarían muchas razones. Todo el equipo estaba bien, mejor que otras veces. Faltó unión, cohesión para superar los malos momentos. Algo que es necesario en los equipos como el nuestro. El reto de ganar tres anillos consecutivos sólo era posible con esto.

P. ¿Ha sido el peor golpe de su carrera?
R.
Quizá. Deportivamente hablando no. Las derrotas duelen y todas por igual, pero hubiese sido peor perder en las Finales. Para mí hubiese sido peor.

P. Me refiero más a que usted ha estado mal, el equipo también, las expectativas estaban por las nubes.
R.
Sí. Ha sido una derrota un tanto atípica. Duele más en ese aspecto. Si te han ganado porque has jugado muy bien y tu rival mejor, se lleva de otra manera. Pero este fracaso es difícil de creer. La forma en la que perdimos abrió una caja de truenos enorme.

P. Cuando finaliza el cuarto partido en Dallas y camina hacia el vestuario. ¿En qué va pensando?
R.
En que todo esto es una gran cagada. Menuda cagada, eso me decía todo el rato. Es un momento duro. Nunca tiré la toalla en la serie, intenté mantener la cabeza positiva, intenté seguir hablando con mis compañeros y ser ese punto de unión para atraer a los demás y decir vamos a reaccionar, pero el momento de la reacción no llegó. Lo intenté todo, pero no resucitamos.

P. Puede parecer duro, pero tal y como estaba jugando usted y lo mal que estaba el equipo, ¿no fue una liberación cortar por lo sano?
R.
En el momento, no. Para mí lo que sí empecé a analizar es que estas cosas pasan por algo. Si esto ha tenido que ser así, debe haber unas razones que lo expliquen. Me gusta aprender de lo que vivo y emplearlo en el futuro. Esta experiencia me ayudará a crecer. El fracaso me hará mejor. Habiendo vivido este momento aspiro a eso.

P. Usted me dijo una vez tras ganar el primer anillo que aquello no era importante, que no había descubierto la vacuna contra el cáncer. ¿Cómo se relativiza una decepción? ¿Se mira hacia otro lado? ¿Se asume la culpa?
R.
De la misma manera. Soy equilibrado. Esta experiencia es una oportunidad de aprender, de entender y de mejorar. Así lo miro yo. No lo miro como algo así como menudo golpe, de ésta no salgo. Lo miro desde un punto de vista positivo. Esto está siendo difícil, pero cuando más te duela, mejor porque más luchas contra ello y más aprendes. En ningún momento miro a otro lado. Soy muy consciente de lo que ha pasado. Es el momento de afrontarlo y de vivir con ello.

P. Ha saboreado el éxito en muchas ocasiones, ¿a qué sabe ahora el fracaso?
R.
El fracaso es parte de la vida tanto como la derrota y la decepción. Es parte de la evolución y la madurez de las personas. Te hace apreciar aún más el éxito. La derrota te hace trabajar para conseguir un resultado mejor.

P. ¿Qué le ocurrió para no ser Pau Gasol?
R.
Ha sido una temporada bastante atípica para mí en muchos sentidos. En algún momento me encontraba con que no podía encontrar esa chispa, esa energía y esa confianza que me caracteriza y la montaña se hacía más grande en cada partido.

P. ¿Nunca había tenido una crisis así de autoestima?
R.
No era autoestima. No era de confianza. Sufrí un colapso. También tuve un poquito de agotamiento. No ha sido falta de confianza. Sigo pensando que soy desequilibrante, que marco diferencias y que soy capaz de hacer lo que quiero.

P. No, no ha perdido la autoestima. Me está sonando un poco sobrado, con perdón de la expresión.
R.
A este nivel, y sabes que soy humilde, la confianza de que eres el mejor es importante en la pista. Tienes que tener esa mentalidad para tener éxito en situación de presión y de máximo nivel. No es ningún secreto.

P. ¿Le descentró algo?
R.
Han habido factores fuera de la cancha que me han tenido preocupado y algo distraído.

P. ¿Se pueden decir?
R.
No. Han salido historias que han sido todas mentira. Y me han afectado. No me gusta mezclar lo personal con lo profesional, y que cierta gente se aproveche de momentos bajos para atacar a gente a la que quiero. Son golpes sucios que no respeto ni acepto.

P. Hablando de golpes, cuando Phil Jackson le da golpes en el pecho en el tercer partido de la serie, ¿no piensa que le señaló un poco?
R.
Creo que no. Tengo buena relación con él. Todos sus comentarios y críticas me los he tomado siempre bien.

P. Pero nunca le había visto así.
R.
Es que lo que ha pasado ha sido un cúmulo de emociones para él. Sabía que era su último año, no quería acabar así y veía que se le iba de las manos. Todos emocionalmente estábamos fuera de nosotros mismos, no sólo uno, no sólo dos, la mayoría estábamos fuera del carril. No era nada personal, ni de uno contra otro. Todos queríamos ganar, las cosas se iban torciendo y no fuimos capaces de enderezarlo.

P. Después viene la digestión que se hace del desastre de los Lakers. ¿Se sintió maltratado por la prensa americana?
R.
Me lo decía una periodista de por aquí. Soy un blanco fácil, soy educado, soy de fuera, trato a la gente con respeto.

P. ¿Por qué?
R.
No lo sé. Me decía que es porque soy demasiado buena persona y es fácil atacar al que te trata bien. Como soy educado y buena persona, soy un blanco más fácil. Me sorprende lo que ha pasado porque cuando las cosas se han torcido, como en la primera final contra Boston, y en esta ocasión, se han cargado las tintas contra mí. En una parte me halaga. Tampoco es que me dan muchos méritos cuando ha ido la cosa bien, pero en cuando se tuerce un poco Pau, Pau, Pau, Pau, Pau, Pau... Mientras se quede en eso no tengo muchos problemas, pero cuando cruza los límites que considero insultantes y asquerosos, entonces me molesta y me parece fuera de lugar.

P. Que saliera a pasear el nombre de su novia. ¿Ha sido éste uno de los motivos de su bajo rendimiento?
R.
En esta situación todo resta. Soy muy emocional. Y acuso estas cosas. Lo personal es mío, es mi vida. No lo discuto con nadie. Que estas historias y rumores se utilicen como razón para justificar un mal rendimiento de un jugador, me parece la bomba. No lo acepto ni lo digiero bien.

P. Cuando habló con los periodistas americanos dijo que esperaba que entre todos hicieran la lectura adecuada de lo que ha pasado. ¿Cuál es?
R.
Lo he hecho. Tenemos que hacer autocrítica. Todos tenemos que pensar en qué podíamos haber hecho diferente para que el resultado hubiese cambiado. Es el momento de mirarnos al ombligo. Y el que no lo haga, es que merece estar aquí y no está siendo justo consigo mismo.

P. Le han elegido para el segundo equipo de la NBA, está en el top 10 mundial. ¿Le consuela algo?
R.
No, ni mucho menos. Es secundario. Los méritos individuales no importan si fracasas. Estoy orgulloso porque es histórico, pero a la vez no es mi objetivo. Mi objetivo es ayudar a mi equipo a ganar y como no lo he conseguido, he fallado. Otras veces se juntó todo y estaba feliz. La verdad es que no sé si hay un jugador en la historia de los Lakers con mi balance victorias-derrotas. Me gustaría saberlo. Pero en fin, de eso no quiero hablar. A mí me decepciona que mi juego no haya ayudado a que los Lakers ganen.

P. ¿Ve necesario hacer cambios en el equipo?
R.
El núcleo del equipo tiene mucha calidad. Los resultados están ahí. La franquicia puede tomar decisiones y se pueden cambiar piezas, pero yo tengo fe en esta plantilla.

P. ¿Cómo serán los Lakers sin Phil Jackson?
R.
Su vacío es tremendo. Se le echará de menos en momentos de la temporada. El nuevo entrenador tendrá mucha responsabilidad porque deberá llenar un hueco muy grande. Los jugadores tendremos que ayudar al técnico que venga a conseguir el objetivo, que es ganar el anillo. Y en los Lakers todo lo que no sea ganar el título es un fracaso. Eso hay que asumirlo desde el principio. Si no ganas, no sirves.

P. Tim Duncan, una leyenda, ha asumido un rol secundario en los Spurs. ¿Ve capaz a Kobe de hacerlo, de delegar en usted como ocurrió a principio de temporada, cuando él trataba de recuperarse?
R.
No. Siempre será protagonista. Su rol es estelar y lo seguirá siendo. A veces es más agresivo con el balón y otras veces intenta que seamos otros los que cojamos el ritmo. Nos ha hecho falta el apoyo de otros jugadores.

P. ¿Cómo fue la entrevista con Kupchack? Usted estaba en las quinielas para salir del equipo.
R.
Fue muy positiva, dadas las circunstancias. Lo que más me gusta de este desastre es que la plantilla está unida. Nadie está señalando el uno al otro ni echándonos la mierda o diciendo que esto tiene que cambiar.

P. Ya lo dijo Magic.
R.
Es una voz autorizada de los Lakers. Quería ayudar. Claro que puede haber mejoras en el equipo. Si se ponen a tiro buenos jugadores, es una decisión de la franquicia.

P. ¿Le ha llamado ahora más gente o cuando era campeón?
R.
La gente que me importa sí lo ha hecho y ha estado a mi lado, y con eso me quedo. Sobre todo en estos momentos en los que no estás en lo alto del mundo. Y lo valoro más que cuando ganas. Después de ganar el anillo me llamó gente con la que no hablaba hace dos años. Los míos sí han estado a mi lado.

P. Tengo la sensación que ahora se va a tomar la selección con más hambre que otras ocasiones.
R.
Si finalmente voy.

P. Para quedar aún mejor podría haber dicho lo de si finalmente me convocan.
R.
Si quieres lo digo. Y también si el entrenador cuenta conmigo y decido ir, pues sería una buena oportunidad para demostrar muchas cosas y conseguir retos. No es cuestión de tapar bocas, porque las bocas siempre estarán abiertas para escupir hagas lo que hagas.

P. Si hay lockout, como parece, y si se prolonga durante una temporada entera ¿qué tiene pensado hacer?
R.
Pues no lo sé. Puedo fichar por cualquier equipo.

P. ¿Se puede permitir un año entero sin jugar?
R.
Si hay indicio de lockout para un año, me planteo volver a Europa. El Barcelona sería mi primera opción, pero de momento está todo en el aire.

sábado, 21 de mayo de 2011

Mike Brown se adañe a la lista


Los Lakers se estan tomando mucho tiempo para designar al sucesor de Phil Jackson, por lo que cada vez se abre más el abanico de candidatos a ocupar el cargo.

Un nombre se acaba de añadir a la larga lista: Mike Brown.

Según ESPN.com, el ex entrenador de los Cavaliers será entrevistado "pronto" por la cúpula de la gerencia lagunera.

Brown tiene un récord en su carrera de 410-272 (.663). Lideró al equipo de Cleveland a una Final de NBA en el 2007 y fue elegido Entrenador del Año en 2009.

viernes, 20 de mayo de 2011

Jerry West se une a los Warriors


Los Golden State Warriors anunciaron hoy que Jerry West se incorpora al staff de la franquicia como Miembro del Comité Ejecutivo.

El ex jugador de los Lakers se reportará directamente a los dueños del equipo, Joe Lacob y Peter Guber, y viajará muy seguido al área de la Bahía, a pesar de mantener su residencia en Los Angeles.

West, que fue elegido Ejecutivo del año en 1995 y en 2004, manifestó: "Estoy emocionado por esta oportunidad. He tenido la suerte de trabajar como ejecutivo bajo el mando de dos propietarios maravillosos, el Dr. Jerry Buss y Michael Heisley, y que hay que tener compromiso en la dirigencia para tener éxito. Tengo la sensación de que es ciertamente el caso con los Warriors de lo contrario no habría tomado esta decisión".

"Mr. Cluch" jugó toda su carrera con los laguneros y fue Gerente General de la franquicia entre 1982 y 2000.

Actualmente una estatua en su honor se puede observar en las afueras del Staples Center.

jueves, 19 de mayo de 2011

Pensando en la Agencia Libre

El contrato colectivo de la NBA expira el 30 de junio justo el mismo día que debería arrancar la Agencia Libre 2011.

Como el Lockout es inevitable tendremos que esperar más si queremos ver que piezas incorporan los Lakers o que cambios realizan.

Pero por el momento les traigo una lista de agentes libres que los laguneros podrían incorporar si la temporada entrante sigue existiendo la excepción de nivel medio.


Juan Jose Barea (Base - Mavericks - 26 años)
Salario 2010-11: $1.8
15.000

Si no puedes derrotarlo, únete a él. Antes de los playoffs nadie hubiese puesto al boricua como un buen refuerzo para llenar el puesto de base en los Lakers, pero sus buenas actuaciones en lo que va de la postemporada lo transforman en una buena elección de cara a la temporada 2011-12. Puede defender a bases rápidos y demostró que realiza de maravillas la jugada de pared y desmarque (pick and roll). El poco salario también es una ventaja, ya que no creo que pida más de $3.000.000 de dólares.

Arron Afflalo (Escolta - Nuggets - 25 años)
Salario 2010-11: $1.959.577


A pesar de ser un escolta creo que podría ocupar también la posición de base. Es un muy buen jugador defensivo y tiene un gran porcentaje en triples (42.3 %). Puede proveerle al equipo en ambos costados de la cancha. Por desgracia es un agente libre restringido y no creo que los Nuggets lo dejen ir, pero si eso ocurre podría ser una buena incorporación.

Goran Dragic (Base - Rockets -25 años)
Salario 2010-11: $1.972.000

Particularmente me gusta mucho este jugador. En Phoenix vivió a la sombra de Steve Nash y en Houston no tiene mucho lugar, pero es un triplero muy bueno (37.8%) y puede llegar hasta el canasto facilmente. Es muy rápido y se puede emparejar con los bases veloces. Por desgracia es el equipo el que tiene la opción de terminar el contrato que le daría al jugador $2.108.000 la temporada entrante.

DeAndre Jordan (Pivot - Clippers - 22 años)
Salario 2010-11: $854.389

En esta temporada demostró ser un rebotero y un bloqueador temible. A pesar de que no puede crearse sus propios tiros, puede poner la basura en su lugar. Es muy eficiente de campo (68.6%), pero muy malo desde la linea de tiros libres (45.2%). Podría ser una buena alternativa para que venga desde la banca, pero es agente libre restringido y no creo que los vecinos lo dejen ir.

Marc Gasol (Pivot - Grizzlies - 26 años)
Salario 2010-11: $
3.573.333

¿Se juntarán en los Lakers los hermanos Gasol? Marc es agente libre restringido y desde la gerencia de Memphis dicen que lo van a mantener, pero con las altas renovaciones a Zach Randolph, Rudy Gay y Mike Conley hacen que no puedan igualar una fuerte oferta por el menor de los Gasol. Marc es un muy buen jugador defensivo y un gran rebotero (15 en esta postemporada).

Sebastian Telfair (Base - Wolves - 25 años)
Salario 2010-11: $2.700.000


No creo que sea una buena incorporación, pero si no hay otra cosa... Es un jugador jóven, pero a la vez con experiencia (6 años en la liga) que puede brindar unos sólidos 10-15 minutos por partido.

Marco Belinelli (Escolta - Hornets - 25 años)
Salario 2010-11: $2.380.270


Un escolta que podría venir desde la banca para darle minutos de descanzo a K0be Bryant y a Ron Artest. Muy buen triplero (41.4%) y puede aportar ofensiva de buen nivel durante 20-25 minutos. Tienen como déficit el hecho de que no es buen defensor. Es agente libre restringido.

Carl Landry (Ala Pivot - Hornets - 27 años)
Salario 201
0-11: $3.000.000

Jugador con un muy buen tiro a media distancia y que puede proveer facilmente 10 puntos por encuentro. No creo que sea necesario si los Lakers mantienen a Gasol y Lamar Odom, pero si alguno se va en un intercambio, es una buena alternativa. Es un agente libre no restringido.

Jason Kapono (Alero - 76ers - 30 años)
Salario 2010-11: $6.641.440


Un triplero por excelencia que no tuvo lugar en los Sixers esta última temporada, ya que sólo promedio 4 minutos en 24 encuentros. Tiene un gran porcentaje desde atrás de la medialuna en su carrera (43.7%) y un par de torneos de triples en su haber. Es un agente no restringido que creo que podría llegar a los Lakers por limosnas, ya que busca minutos. Podría ser una apuesta a presente pero sin futuro.

Aaron Brooks (Base -
Suns - 26 años)
Salario 2010-11: $2.106.692


Es un agente libre restringido, por lo que se complica su contratación, pero podría ser nueva energía que llegue desde la banca. Es muy rápido, se puede encargar de los bases rivales y tiene un porcentaje de triples en su carrera aceptable (36.3%).

miércoles, 18 de mayo de 2011

Analisis técnico

El abanico de entrenadores para dirigir a los Lakers es cada vez más amplio.

A continuación analizaré los puntos fuertes y débiles de los máximos candidatos:

Brian Shaw

A favor: Conoce la ofensiva triangular mejor que ningún otro candidato, lo que se transformaría en trascendental si la gerencia lagunera quiere mantener el mismo sistema que venía desarrollando Phil Jackson. Además cuenta con el apoyo público de los co-capitanes del equipo Kobe Bryant y Derek Fisher. Tiene tan sólo 45 años, lo que supuestamente es importante ya que Mitch Kupchak dijo que quiere un técnico para un largo período. Sabe lo que es la franquicia ya que ganó tres títulos como jugador y otros dos como asistente. Es el favorito de los aficionados.

En contra: Si se busca cambiar de dirección quedaría último en las pretensiones. No tiene experiencia como entrenador principal y Kupchak manifestó que prefería un coach con años de trayectoria.


Mike Dunleavy


A favor: Ya dirigió a los laguneros a principios de la década del '90, remplazando a otro histórico como Pat Riley. En su primer año llevó a los Lakers a las Finales donde cayeron en cinco juegos ante los Bulls de Michael Jordan. Es un muy buen entrenador táctico y conoce la ciudad a la perfección ya que aparte de ser ex técnico de los laguneros dirigió por mucho tiempo a los Clippers.

En contra: Su récord entre los cuatro equipos que dirigió es de 613-716, no muy bueno para ser el coach de los Lakers. Sus años con los vecinos finalizó de muy mala manera y, particularmente, no creo que pueda manejar los egos del plantel lagunero.


Rick Adelman

A favor: Sabe lidiar con super estrellas y
lo demostró con Clyde Drexler en Portland, Chris Webber en Sacramento y con Yao Ming y Tracy McGrady en Houston.
Su sistema ofensivo conocido como "The Corner" es similar al triángulo crado por Tex Winter.
Es conocido como un entrenado táctico y con buena relación con los jugadores. Logró sacarle a todos los equipos en los que estuvo más jugo del que uno podía prevenir de antemano. Llegó a dos Finales de NBA con los Blazers. Tiene una basta experiencia.

En contra: Tiene 64 años, lo que lo convierte en un coach viejo si se pretender iniciar un plan a largo plazo. Después no tiene mucho más en contra, destacando que nunca ganó un campeonato, pero porque siempre se topó con las mejores épocas de otros equipos.


Jeff Van Gundy

A favor: En sus
11 temporadas en la liga (Knicks y Rockets) sumó un récord de 430-318. Llegó a las finales de la NBA en 1999 con New York y de sus tres temporadas en Houston, en dos consiguió 50 victorias o más. Ya está acostumbrado a tomar equipos con muchos egos tras la salida de un técnico importante (lo hizo en la Gran Manzana reemplazando a Riley). Sus equipos se basan más en la defensiva y sus ofensivas son muy detalladas.

En contra: Es muy intenso y en ocasiones quiere llamar mucho la atención. Esto puede causar problemas con los jugadores.

Otros candidato
s:

Byron Scott: Tomó la mala decisión de agarrar un horrendo equipo de Cleveland. Siempre está en el lugar menos indicado, en el momento menos indicado. Es un ídolo de los Lakers y sin duda los Cavaliers lo dejarían ir. Es un jóven entrenador pero con varios de experiencia en la liga.

Kurt Rambis: No le fue nada bien en Minnesota. Sinceramente no lo veo con la calidad como para dirigir a los laguneros.

Larry Brown: Sería una buena opción para dos o tres años, pero si se piensa en algo a largo plazo, es el menos indicado.

Chuck Person: Se encuentra en el radar de varios equipos pero no creo que éste sea su momento para dirigir a los Lak
ers.

Mike Krzyzewski: Tiene una gran relación con Bryant. A pesar de no tener experiencia en la NBA, es un gran entrenador de FIBA y del basquet universitario. Por desgracia es imposible que se vaya de Duke.

lunes, 16 de mayo de 2011

Cambio de roles para Derek Fisher


Derek Fisher pasó de ser el base de los Lakers a ser el representante de 430 jugadores, esperando que en su rol de Presidente de la Asociación de Jugadores de la NBA pueda ayudar a que se concrete un acuerdo colectivo con los dueños de las franquicias.

"D-Fish" manifestó que la organización que representa no está feliz con la última propuesta envíada por los dueños hace una semana.

"Francamente estamos decepcionados. Estamos a toda máquina intentando llegar a un acuerdo", expresó el base lagunero en su entrevista de fin de temporada.

Los dueños de las franquicias le presentaron a los jugadores su segunda oferta que contiene cambios significantes, un tope salarial duro y una mayor proporción de ingresos.

Bajo el actual acuerdo colectivo, que finaliza el 30 de junio, los jugadores tienen garantizado el 57% de los ingresos.

Fisher dijo que él es "optimista y esta esperanzado" de llegar a un acuerdo, pero que no sabe cuando se dará.

"Hay mucho en juego. Creo que ambas partes, como pretendemos obtener un acuerdo, somos todavía muy cuidadosos acerca de cómo proceder con estos asuntos", comentó.

"La NBA habla del futuro del juego y tratar de proteger el juego en sí y eso es nuestra prioridad también... El objetivo es lograr un acuerdo y no necesariamente apurarlo, y tratar de conseguir algo que duré por varios años", manifestó el co-capitán de los Lakers.

Los jugadores están dispuestos a ceder algo del 57% garantizado que tienen, pero quieren mantener la mayor parte del acuerdo actual.

Fisher dijo que está mirando bien de cerca el lockout de la NFL.

"Creo que lo único prudente tanto para la liga como para la asociación de jugadores es observar cuidadosamente esos procedimientos. Pero al final del día tienes que volver y mirar los que tenemos. ¿Que tenemos?, lo que tenemos es un juego increible con increibles jugadores", comentó.

"La gente ha apoyado este juego en los últimos años de una manera que no se puede comparar a ningún otro momento en el baloncesto profesional. Creo que los aficionados han hablado, obviamente. Quieren ver baloncesto de la NBA. Los números hablan por sí mismos, por lo que vamos a tratar de hacer todo lo posible para asegurar de que sigan viendo baloncesto de la NBA", cerró Fish.

Salvo un milagro, ya está asegurado que a partir del 1º de julio habrá lockout. Lo que no se sabe aún es cuanto durará.

Puede ser que ante de octubre ya tengamos acuerdo y la temporada que viene se realice con total normalidad, como también puede ser que tengamos un año corto (como en 1998) o que directamente no haya NBA en 2011-12.

Los jugadores quieren mantener el sistema actual. Quieren que las ganancias se distribuyan de la misma manera y que se mantega un tope salarial blando (como lo es actualmente) y que sigan las excepciones, como la del nivel medio. Aceptan un corte en sus ingresos (no de $800 millones como quiere la liga), pero no la manera en la que éstos se redestribuyen.

En cambio, la NBA, con mi amigo David Stern a la cabeza, pretende un tope salarial duro y sin excepciones y con un notable descenso en las ganancias de los jugadores. También quieren un ingreso más equitativo entre las franquicias, en donde las más "grandes" como la de los Lakers, el Heat, los Mavericks, etc, tengan que repartir sus ingresos con las más pequeñas.

No sé cuando se llegará a un acuerdo, pero por lo menos me gustó la última frase de Fisher ya que los aficionados definitivamente queremos ver baloncesto de la NBA.

Ojalá tengamos temporada 2011-12.

Persevera y triunfarás


Después de una nota de Carlos Morales, les traigo una de Arash Markazi escrita en ESPNLosAngeles.com y traducida por ESPNDeportes.com, sobre la historia de vida de Brian Shaw, uno de los candidatos a ser el nuevo entrenador de los Lakers.


Hay un armario en la habitación de Brian Shaw que lo transporta de regreso a un tiempo que él quisiera que se detuviera.

Él se halla dentro del cuarto pequeño cada verano a fines de junio, en el piso, tocando los vestigios de un pasado que no puede dejar ir.

Él le baja la cremallera a un portatrajes, saca una camisa que su padre vistió al trabajo, el abrigo favorito de su madre, el mono de su hermana. Él abraza la ropa, se las lleva hasta la cara y cerca a su pecho como si todavía estuviese abrazando y besando a aquellos que una vez la vistió.

Así no era cómo se suponía que Shaw celebrara los cumpleaños, aniversarios y campeonatos, solo, rodeado de ropa vieja y recuerdos que se van desvaneciendo. Reviviendo la noche horrible del 26 de junio de 1993.

Brian Shaw siempre ha estado allí.

Él estuvo con los Boston Celtics en los últimos días de Larry Bird con el equipo. Él estuvo con los Golden State Warriors cuando Latrell Sprewell agarró del cuello a P.J. Carlesimo. Él acertó lo que entonces fue un récord de la NBA con 10 triples con el Miami Heat. Él estuvo allí para pasar su brazo por la espalda a Allen Iverson durante uno de los primeros roces de Iverson con Larry Brown en Filadelfia. Y estuvo allí para hacerle pases de alley-oop a Shaquille O'Neal con el Orlando Magic y luego con Los Angeles Lakers en camino a cuatro viajes a las finales de la NBA y tres campeonatos.

"Él es como un Forrest Gump o como Zelig", dijo Jerome Stanley, su antiguo amigo y representante. "Él ha sido parte de los capítulos más grandes en la historia de la NBA en la últimas dos décadas. En algún lugar en el trasfondo estaba Brian Shaw".

Incluso ahora, después de pasar cinco años como la mano derecha y el sucesor anticipado de Phil Jackson, él está en posición de heredar un equipo contendiente a la postemporada si es que, como muchos creen, es escogido para reemplazar a Jackson y estrenarse como entrenador con los Lakers la próxima temporada.

Él ha sido, evidentemente e inesperadamente, suertudo. Pero nada de ello jamás compensará por la noche en la cual no estuvo allí.

Shaw todavía puede visualizarlos en ese día de junio, cargando el Jeep Grand Cherokee que le había comprado a su papá tres años antes para el Día de los Padres. Shaw tenía 27 años y acababa de terminar su quinta temporada en la NBA pero era un descarado nene de mamá cuando volvía a casa. En la temporada baja, él vivía en el cuarto de huéspedes de una casa que él había comprado en Oakland, California, para sus padres y su hermana.

Nada le hacía más feliz que ver fútbol americano con su padre, comer la sopa de quingombó de su madre, jugar cartas con su hermana y, su pasatiempo favorito más nuevo, menear sus llaves frente a la hija de 11 meses de su hermana, Brianna, mientras ella tomaba un par de pasos hacia él antes de caer en sus brazos. Brianna, a quien su hermana le puso el nombre por Brian antes de que naciera, era la niña de los ojos de su tío desde el momento en que él la cargó por primera vez en el hospital.

Era la meta de Shaw lograr que sus padres se retiraran temprano una vez que él se convirtiera en un jugador de la NBA. En el otoño de 1992, él compró una propiedad en Las Vegas y construyó un segundo hogar para su familia.

"Mi padre amaba el boxeo, y mi madre amaba los espectáculos", Shaw dijo. "Yo decidí comprarles un lugar allí donde pudieran bajar cuando quisieran e ir a las peleas de boxeo y los espectáculos".

Shaw tenía planes de dar en parte de pago el carro que le había regalado a su padre y conseguirle uno nuevo para el Día de los Padres. Su madre insistió que él se quedara con el viejo y comprase uno nuevo cuando regresaran de su viaje, diciendo que sería mejor si manejaban a Las Vegas y dejaban el carro allí para utilizarlo cuando llegaran por avión.

Shaw evoca las decisiones en su cabeza hasta el día de hoy. ¿Por qué no dio el Jeep en parte de pago por otro carro y ya? ¿Por qué no les compró boletos de avión y ya? ¿Por que les tuvo que comprar otra casa en Las Vegas?

"Yo me martirizo con eso", Shaw dijo. "Si tan solo hubiera ido a dar el carro en parte de pago por otro como yo quería, ellos hubieran volado para allá. Ellos no hubieran estado en el carro esa noche manejando hacia allá. Si yo no hubiera comprado la casa allá en Las Vegas, ellos no hubieran tenido razón alguna para estar manejando hacia allá.

"He considerado cada posibilidad en mi cabeza. Si yo hubiera hecho esto y si yo hubiera hecho eso, ellos aún estarían aquí".

Todo el mundo en la calle 54 conocía al "señor Shaw".

Él era una figura imponente: 6 pies 2 pulgadas, 285 libras, con un corazón para hacer juego con su cuerpo. En los fines de semana él montaba a los chicos del vecindario en la parte de atrás de su camioneta y los llevaba a partidos de básquetbol y viajes de pesca.

Charles Shaw era un mecánico para el Servicio Postal de los Estados Unidos. Su esposa, Barbara, a quien había conocido en una fiesta en Oakland cuando los dos eran estudiantes universitarios, trabajaba en el desarrollo infantil.

Cada verano la familia Shaw -- incluyendo a Brian, quien nació en marzo de 1966, y Monica, nacida en junio de 1969 -- viajaba a la ciudad natal de Barbara en Guyana en Sudamérica para visitar a sus hermanos y hermanas y los hijos de ellos. Ellos viajaban con maletas llenas de ropa que ellos vaciaban a lo largo del viaje, alentados por Barbara a donar sus pertenencias a aquellos que las necesitaban. Ellos a menudo volvían a casa sin nada.

"Como niños, tú no entiendes eso", Shaw dijo. "Yo decía, 'Éstos son mis vaqueros favoritos o mi chaqueta favorita', pero ellos no tenían nada allá. Nos hizo falta cosas así para no tomar lo que teníamos por sentado".

Los primeros recuerdos del baloncesto de Brian siempre incluyen a su papá. Cuando Charles regresaba a casa, cansado de un largo día de trabajar arreglando carros, él agarraba una cerveza, se sentaba afuera y miraba a su hijo jugar básquetbol en el camino de entrada. Él lo instruía desde su asiento junto a la cancha, diciéndole que usara el tablero en su disparo o que se bajara más cuando botaba el balón.

El sonido de la voz de su padre mientras jugaba básquetbol se volvía tranquilizadora cuando salía a la cancha. Charles y Barbara fueron a cuantos partidos de Brian mientras crecía como pudieron, siguiéndolo de Saint Mary en Moraga, California, a la Universidad de California, Santa Bárbara. Siempre dentro de una distancia manejable. Ellos volaron a Boston y Miami durante sus primeros cuatro años en la NBA, e hicieron cinco viajes a Italia cuando Brian jugaba para Il Messaggero Roma por una temporada durante una disputa contractual con los Celtics.

"Aún si había casa llena, yo todavía podía escuchar su voz", Brian dijo de su padre. "Yo no podía relajarme plenamente hasta que sabía que él estaba allí. Hubo veces cuando yo tenía un partido y él salía tarde del trabajo, y yo estaba escuchando y buscándolo porque yo estaba tan familiarizado con escucharlo y verlo. Era como si todo estuviera en su sitio cuando lo veía y escuchaba su voz".

El plan era que Charles, Barbara, Monica y Brianna arrancarían rumbo a Las Vegas ya para las 6 p.m., pero Charles no regresó del trabajo hasta las 9. Era viernes por la noche y él estaba cansado, pero sus días de trabajo pronto terminarían, y la familia estaba ansiosa por llegar a Las Vegas para el sábado por la mañana. Monica estaría celebrando su 24to. cumpleaños ese fin de semana. Brian se había quedado atrás para ofrecer una fiesta con su novia Nikki, quien es ahora su esposa, pero planeaba volar a Las Vegas para reunirse con ellos el domingo.

Mientras Charles retrocedía para salir por el camino de entrada, se asomó por la ventana del conductor y dijo, "Te llamaré en cuanto lleguemos".

Cuando sonó el teléfono a las 8:30 la mañana siguiente, Brian Shaw se levantó lentamente, miró el reloj y contestó el teléfono. Era un viaje de aproximadamente 10 horas en carro de Oakland a Las Vegas, y Shaw estaba seguro de que escucharía la voz de su padre al otro lado de la línea.

"Era la oficina del médico forense diciendo que habían sufrido un accidente automovilístico", Shaw dijo, aún costándole mucho pronunciar las palabras casi 18 años después.

Según informes, la Patrulla de Caminos de Nevada concluiría que Charles, 52, se durmió al volante más o menos a las 5:15 a.m. en la Carretera Interstatal 15, a solo 9 millas de Las Vegas. El coche se estrelló contra la mediana central y rodó, expulsando a Charles; Barbara, 51; Monica, 24; y Brianna. Barbara y Monica fallecieron en el lugar del accidente. Charles murió de sus heridas aproximadamente una hora más tarde en el University Medical Center en Las Vegas. Brianna, quien viajaba en un asiento de coche para bebés, sobrevivió, pero fue hospitalizada con una ruptura de bazo y laceraciones faciales.

"Yo sentí como si estuviera dentro un mal sueño", Shaw dijo. "Como si estuviera dentro una pesadilla y me iba a despertar y todo estaría bien nuevamente".

Kobe Bryant, Shaquille O'Neal, Brian Shaw

Shaw estaba con Nikki cuando recibió la llamada.

"Él no dijo nada. Él simplemente se sentó y solo escuchaba, y yo no sabía lo que estaba sucediendo", Nikki Shaw dijo. "Él salió del cuarto y caminó por el pasillo, y era muy extraño. Él solamente se quedó parado en el pasillo y no dijo nada. Él no sabía qué hacer. Así que se quedó parado allí y finalmente se descompuso y me contó lo que había pasado. Fue la cosa más devastadora que jamás puede imaginar".

Los próximas 72 horas fueron turbias. Él estaba expuesto, atónito y confundido.

Shaw tomó el primer vuelo que pudo encontrar rumbo a Las Vegas e inmediatamente manejó al hospital. Tan pronto vio a Brianna, herida pero viva, le entregaron formularios para firmar por su tutela provisional. Sería la primera de muchas obligaciones surrealistas de las cuales Shaw tuvo que encargarse ahora que su vida se volteó boca abajo. Él fue al lugar del accidente antes de ir al cementerio de coches donde estaba el auto, y finalmente a la funeraria donde estaban los cuerpos de su padre, madre y hermana. Él hizo los arreglos para enviarlos de regreso a Oakland para sus funerales.

"Yo tenía 27 años", Shaw dijo. "Nunca había perdido a nadie cercano a mí y acababa de perder mi familia completa".

Una de las primeras llamadas que recibió Shaw después del accidente fue de Reggie Lewis. Shaw y Lewis llegaron a ser buenos amigos durante las tres temporadas de Shaw con los Celtics. Solo cuatro meses separaban a los dos jugadores más jóvenes en el equipo veterano de los Celtics que protagonizaban Larry Bird, Kevin McHale, Robert Parish, Dennis Johnson y Danny Ainge.

"Nos llevamos bien inmediatamente", Shaw dijo. "Pasábamos tiempo juntos y comíamos juntos en las giras y hacíamos todo juntos".

Lewis y su esposa, Donna, acababan de tener su primer bebé, Reggie hijo, y Donna tenía cinco meses de embarazo con su segundo cuando ellos volaron a Oakland para estar con Shaw para el funeral. Reggie y Donna se quedaron unos cuantos días adicionales mientras Reggie le hablaba a Brian ayudándolo a lidiar con su dolor. Antes de que Lewis tomara un vuelo de regreso a Baltimore, hicieron planes para reunirse de nuevo el próximo mes en Boston.

"Reggie se había colapsado ese año, y le iban a colocar un desfibrilador en su corazón una semana después", Shaw dijo. "Yo le dije que sería bueno para mí tomar un descanso y viajar a Boston luego de que le colocaran el desfibrilador. Íbamos a estar allí juntos y comenzar a entrenar, y me distraería de todo".

Lewis y Shaw se mantuvieron en contacto telefónico en los días anteriores a la operación pautada de Lewis y el viaje programado de Shaw a Boston. La última vez que hablaron, el 27 de julio de 1993, Lewis le dijo a Shaw que estaba buscando comprar una casa nueva y justo iba a ir a barrer el camino de entrada antes de ir a jugar un poco de básquetbol en una universidad cercana.

Más tarde Shaw recibiría una llamada del director de relaciones públicas de los Celtics. "Yo sé que estás lidiando con mucho, y no te llamo con una buena noticia", él dijo. "Reggie ha fallecido".

Lewis entró en un paro cardíaco mientras practicaba en la Universidad de Brandeis en Boston. Dos horas después, fue declarado muerto en el Hospital Waltham-Weston.

"Sucedió exactamente dos semanas después de que yo lo haya visto y un mes después de que hayan muerto mis padres y mi hermana", Shaw dijo. "Era simplemente increíble".

Shaw voló a Baltimore para el funeral de su amigo tres semanas después de que Lewis había estado a su lado para el funeral de su padre, madre y hermana.

"Fue difícil pasar por eso otra vez y ver lo que su esposa y familia estaban viviendo justo después lo que me había sucedido a mí", dijo Shaw, quien se asegura de mirar hacia arriba a la camiseta número 35 de Lewis antes de cada partido en el Garden en Boston.

"Aquel verano de 1993 fue uno que deseo nunca hubiera sucedido", Shaw dijo. "Es un verano que quisiera olvidar".

Brian Shaw tiene una memoria impecable. Su esposa a regañadientes admite que él nunca olvida nada. Sus antiguos entrenadores y compañeros de equipo no recuerdan jamás haber tenido que repetirle instrucciones a él. Sus amigos aún se sorprenden cuando él recuerda sus cumpleaños o un intercambio pasajero de años atrás.

Él se sintió a gusto con todo de inmediato. Practicaba básquetbol, béisbol, tenis y natación tan fácilmente como tocaba el piano, la trompeta y la flauta. "Siempre he sido alguien que aprende con rapidez", Shaw dijo. "Soy como una esponja absorbiendo las cosas que me rodean".

Pero por los últimos 18 años, su memoria ha estado sanando y evocando, constantemente recordándole de aquellos que amaba y de repente perdió.

Hacia el final del verano que Shaw desearía poder olvidar, él revisó las gavetas y armarios de su familia buscando ropa que podría donarle a los necesitados. Era algo que su madre hubiera querido que él hiciera después de todos aquellos veranos de regalar la ropa que llevaban puesta en Guyana. Mientras revisaba sus pertenencias, sus sentidos estaban de punta. Su mente se remontó a eventos que vivió con ellos en cada conjunto de ropa mientras sus olores llenaban el aire.

"Cuando yo estaba en el armario buscando cosas, éstas todavía tenían el aroma de mi padre, madre y hermana en alguna de su ropa", Shaw dijo. "Así que me quedé con algunas de sus cosas y las puse en un portatrajes y le subí la cremallera.

"De vez en cuando si los estoy extrañando, simplemente entro al armario, abro la bolsa, y lo pego contra mi cara y lo huelo. Todavía tenían su aroma y olor".

Nikki Shaw ya anticipa que los veranos serán particularmente difíciles, especialmente a fines de junio. Ella sabe que habrá un día ese mes cuando Brian sacará la bolsa donde guarda las alhajas de su madre y pondrá las piezas sobre la cama, tocando cada una de ellas como si estuviese contabilizándolas.

"Yo recuerdo cómo se veía mi madre cuando lo llevaba puesto", Shaw dijo. "Hago eso cada año durante el verano, y mi esposa me lo recordó el año pasado. Yo ni siquiera lo noté hasta que ella me lo dijo".

Shaw no lleva ninguna joyería aparte de su anillo de matrimonio y un arete de diamantes en su oreja izquierda, hecho de una de las sortijas de su madre. "Yo quería mantenerla conmigo de alguna manera", él dijo.

Cuando Shaw cierra sus ojos para imaginarse a su familia, él recuerda Días de Acción de Gracias y Navidades, los viajes para visitar amistades y familiares, y los cientos de gimnasios y arenas de básquetbol donde viajaron a través de los años. Pero no puede evitar que su mente se remonte a la noche cuando los perdió a todos. El lugar del accidente, el coche con el techo triturado y las imágenes de los cadáveres que tuvo que identificar.

"Él todavía lo revive 18 años después", Nikki dijo. "Todavía me conmueve cuando él entra en ese estado de ánimo".

Brianna es un ejemplo vívido de cuánto tiempo ha pasado en realidad. Ella tenía 11 meses cuando el asiento de coche para bebés le salvó la vida. Ella cumplirá 19 años en julio y comenzará a la universidad este otoño.

Brian Shaw recuerda el día en que su hermana se le acercó llorando luego de que averiguó que estaba embarazada con el bebé de un ex novio. Ella temía decirle a sus padres. Brian y Monica ya eran apegados, pero el apoyo de Brian durante su embarazo la inspiró a nombrar a su hija por él.

Shaw recuerda que cuando Brianna caminó por primera vez a los 10 meses de edad, fue hacia donde él estaba. El meneó sus llaves frente a ella mientras ella se paraba, apoyándose de la mesa de centro hasta que un día ella tomó cinco pasos hacia él antes de caerse, riéndose y aplaudiendo por lo que acababa de hacer.

Después del accidente y la batalla subsiguiente por la custodia con el padre biológico de Brianna, Brianna vivió con la tía de Shaw en Oakland. Shaw, a quien le otorgaron la custodia pero jugó por el Miami Heat y después el Orlando Magic, viajaba de la Florida a Oakland cada par de meses hasta que fue canjeado a los Golden State Warriors en la segunda mitad de 1997.

Shaw dijo que hizo su mejor esfuerzo por asegurarse de criar Brianna en un entorno tan normal como fuera posible. Él estuvo vacilante de que Brianna llamara a su tía "Mamá" y a él "Papá", pero además no sabía cómo decirle a ella que estaba equivocada. Los niños, sin embargo, no son tan discretos.

Un día mientras Brianna estaba en la escuela, esperando que la recogiera su tía, la vio entrar por el portón al otro lado del parque de juegos y exclamó, "¡Mami!" Ella tenía 5 años, y una de sus compañeras de clase, quien había oído a su madre hablando sobre el accidente, miró a Brianna y le dijo, "Ésa no es tu mamá. Tu mamá murió en un accidente automovilístico".

Brianna después le dijo a Shaw lo que había escuchado. Él le había preguntado a psicólogos de niños cuál era el mejor momento para tocar el tema del accidente con Brianna, y todos dijeron que él sabría cuándo era el momento adecuado. Esto era antes de lo que él esperaba, pero no tenía opción.

"Yo le expliqué más o menos que todas las familias son diferentes", Shaw dijo. "Existe la familia nuclear con madre y padre tradicionales, pero en nuestra familia, tú eres especial porque tienes varias mamás diferentes y varios papás diferentes. Tú simplemente tienes más personas que te quieren".

No fue sino hasta que Brianna tenía 12 años y comenzó a parecerse y a sonar como su madre, lo cual hizo que otros le dijeran sobre el parecido sorprendente, que ella empezó a preguntarle a Brian sobre Monica y a examinar fotos y videos viejos.

"Ella tenía 13 años cuando la llevé al cementerio por primera vez, y ésa fue la primera vez que entendió realmente lo que había sucedido", Brian Shaw dijo. "Ella vio las lápidas, las cuales tienen fotos de mi hermana y mi madre y padre. Pasamos un rato sentados allí, y yo le conté historias y ella lloró. Nació más de la confusión porque ella no recuerda nada. Ella estaba con ellos aquella noche y quiere recordarlos pero simplemente no puede".

Era el sueño de Barbara Shaw que Brian jugara con los Lakers. Él sonrió recientemente sentado en medio de la cancha de práctica de los Lakers, en su duodécima temporada con el equipo como jugador, entrenador o escucha, recordó la fiesta del día del sorteo en casa de sus padres en junio de 1988.

Shaw había recién promediado 13.3 puntos y 8.7 rebotes por partido en su temporada de cuarto año en la Universidad de California, Santa Bárbara y guió a los Gauchos a su primera aparición en el Torneo NCAA. Él había tenido entrenamientos privados e impresionó a la dirigencia de los Lakers, el grupo de Jerry West, Mitch Kupchak y Ronnie Lester, y estaba confiado de que lo eligirían con la última selección en la primera ronda del sorteo si él aún estaba disponible.

"Ellos me habían invitado a un par de partidos", Shaw dijo. "Llegué a entrar al vestuario después de un par de partidos y conocí a Magic [Johnson] y Kareem [Abdul-Jabbar] y a todos los muchachos. Como me crié en Oakland y estudié en Santa Bárbara y ahora bajar a Los Angeles, era irreal y demasiado bueno para ser verdad".

El día del sorteo, rodeado por sus familiares y amigos hacia el final de la primer ronda, él se preparó para ponerse una gorra de los Lakers.

"Cleveland y Denver seleccionaron antes de Boston, y mi mamá dijo, 'Tan pronto elija Boston, prepárate, serás un miembro de los Lakers'. Entonces [el comisionado de la NBA] David Stern se acerca al podio y dice, 'Con la 24ta. selección del sorteo, los Boston Celtics eligen a Brian Shaw de la Universidad de California, Santa Bárbara'. Yo solo recuerdo a mi madre llorando. Ella gritaba, '¡No! ¡No los Celtics!'".

Shaw jugó con siete equipos en 10 años antes de volver a Los Angeles. Lo habían dejado libre después de un canje de Portland a Houston, él cumplía 33 años y había jugado en apenas 21 partidos las dos temporadas previas. Él le pidió a su agente que contactara a la dirigencia de los Lakers de West, Kupchak y Lester, el mismo trío que esperaba reclutar a Shaw 11 años antes.

Recibió una invitación al mini campamento del equipo, donde se reunió con cuatro antiguos coequiperos -- Shaquille O'Neal (Magic), Rick Fox (Celtics), Glen Rice (Heat) y John Salley (Heat) -- en un partido informal. Shaw encajaba perfectamente. Él conectó con O'Neal para un par de alley-oops y halló a Rice en transición para algunos triples abiertos. Pero los Lakers no tenían cabida para Shaw en su plantilla. Él regresó a Oakland y a la incertidumbre del retiro.

Pero Kobe Bryant se quebró su mano derecha en el primer partido de exhibición de los Lakers, incitando a Phil Jackson a pedirle a Shaw que retornara al equipo.

Shaw había jugado contra el padre de Bryant, Joe, en Italia y recuerda la primera vez que conoció a Bryant a sus 10 años, corriendo por toda la cancha como un recogepelotas. "Nosotros estábamos calentando antes del partido, y él estaba allá afuera disparando y retando a los tipos a juegos de C-A-B-A-L-L-O", Shaw dijo. "Yo le decía, 'Vamos, niño, estoy aquí tratando de practicar'".

Shaw meneó su cabeza de lado a lado ante la ironía mientras abordaba un avión de vuelta a Los Angeles. Bryant sería baja por ocho semanas, y para cuando estuvo saludable para regresar, Shaw había pasado a ser demasiado inapreciable para dejar ir. Sus tres triples cruciales en el séptimo partido de las finales de la Conferencia Oeste del 2000 resucitaron a un equipo que perdía por 13 en el último cuarto, pero él también era un líder en el vestuario, mediando desacuerdos entre Bryant y O'Neal incluso después de retirarse en el 2003.

"Nosotros no ganamos con el grupo que teníamos antes de que él llegara allí y no ganamos con ese grupo después de que él se retiró", Fox dijo. "Él era un líder en ese equipo de un modo que nadie afuera del vestuario sabe. No le teníamos mayor respeto a un jugador que el que le teníamos a Brian. Él llevaba el pulso del equipo en cada momento y siempre decía lo que había que decir como un entrenador".

Shaw comenzó a prepararse para ser un técnico durante sus últimos dos años con los Lakers, ayudando con los informes de los cazatalentos y analizando videos. Después de que Shaw pasó un año como cazatalentos para los Lakers, Frank Hamblen, quien tomó las riendas como técnico cuando Rudy Tomjanovich renunció durante la temporada 2004-2005, lo contrató como asistente. Shaw siguió siendo un asistente luego de que Jackson retornó a los Lakers y se sentó junto a Jackson en la banca los pasados cinco años.

Después de que Jackson anunció que ésta sería su última temporada como entrenador de los Lakers, Shaw fue catalogado al instante como el favorito para ganarse el puesto. Él cuenta con el apoyo de Bryant, Derek Fisher y Hamblen, quien ha ayudado a entrenar a Shaw por la oportunidad.

"La oportunidad de terminar siendo técnico en un equipo que está edificado como este equipo nunca sucede" Shaw dijo. "Yo entiendo eso, también. La calidad de vida también es importante para mí. Nací y me crié en California, y allí es donde quiero criar mi familia".

Dos horas antes de un partido de los Lakers en el Staples Center a principios de abril, Brian Shaw se sentó en la banca de los Lakers viendo a su hijo, Brian, 12, y su hija, Bianca, 10, practicar sus disparos a la canasta. Les daba consejos de vez en cuando, como su padre había hecho con él en el camino de entrada de la casa. Hay momentos en que Shaw puede ver las cualidades de sus padres en ellos.

Eso no pasará este año, pero en las noches de junio en el pasado, cuando los Lakers han celebrado campeonatos, Shaw ha mirado alrededor de un vestuario jubiloso, bañado en champán, viendo a los jugadores abrazar a sus padres y hermanos.

"Cuando todas las celebraciones y todo está sucediendo, yo me siento a un lado y reflexiono", Shaw dijo. "Cuando veo a los padres de todos los demás allí, visualizo en mi mente qué hubieran estado haciendo mis padres y mi hermana se estuviesen allí dentro también".

"Es agridulce pero es más dulce porque tomo un paso atrás y me elimino a mí mismo y me los imagino a ellos allí presentes y celebrando conmigo. Aunque ellos no están ahí, sí están ahí y siempre lo estarán".