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domingo, 22 de mayo de 2011

Pau: "Ha habido golpes sucios que no respeto ni acepto"


El periodista Jesús Sánchez le realizó una entrevista a Pau Gasol en Los Angeles para el diario MARCA. LakersLatino les trae la nota gentileza del diario español.

Pregunta. Han pasado ya algunos días después de la eliminación de los Lakers. ¿Se cierra la herida?
Respuesta.
No me lo he planteado como una herida. Ha sido un momento difícil por muchos motivos. Sobre todo por no haber podido ganar y por la forma de la derrota. Ha sido todo decepcionante. Luego han pasado cosas alrededor que fueron muy desagradables. Supongo que sí, que hay una situación de decepción, de dolor y tal, pero esto me hace tenerlo en mente de cara a la temporada que viene.

P. Vayamos para atrás. ¿Qué les hizo vulnerables?
R.
Bueno, diferentes cosas, diferentes motivos hicieron que no jugáramos al nivel necesario en el momento clave de la temporada. Ya no tanto en los playoffs sino en los últimos partidos de la temporada regular, los siete últimos partidos. Perdimos cinco y ganamos a duras penas a San Antonio y Sacramento. Eso fue significativo de que la cosa no iba bien. Antes de ese momento tuvimos una racha muy buena de juego, pero se escapó por completo y nunca pudimos recuperar ese nivel.

P. Siempre ha dicho que su equipo era muy veterano y experto, que tenía muy buenos jugadores, cosa que es real y que tenía la confianza de que en el momento crucial, es decir, en los playoffs, respondiera. ¿Por qué no lo hizo?
R.
No llegó. Esta vez no. El año pasado ocurrió algo similar, pero nos levantamos y alcanzamos nuestro nivel. Este año no hemos sido capaces. Todo el mundo pensaba, vamos a cambiar de marcha, vamos a acelerar, daremos a una tecla y pum. Supongo que se juntarían muchas razones. Todo el equipo estaba bien, mejor que otras veces. Faltó unión, cohesión para superar los malos momentos. Algo que es necesario en los equipos como el nuestro. El reto de ganar tres anillos consecutivos sólo era posible con esto.

P. ¿Ha sido el peor golpe de su carrera?
R.
Quizá. Deportivamente hablando no. Las derrotas duelen y todas por igual, pero hubiese sido peor perder en las Finales. Para mí hubiese sido peor.

P. Me refiero más a que usted ha estado mal, el equipo también, las expectativas estaban por las nubes.
R.
Sí. Ha sido una derrota un tanto atípica. Duele más en ese aspecto. Si te han ganado porque has jugado muy bien y tu rival mejor, se lleva de otra manera. Pero este fracaso es difícil de creer. La forma en la que perdimos abrió una caja de truenos enorme.

P. Cuando finaliza el cuarto partido en Dallas y camina hacia el vestuario. ¿En qué va pensando?
R.
En que todo esto es una gran cagada. Menuda cagada, eso me decía todo el rato. Es un momento duro. Nunca tiré la toalla en la serie, intenté mantener la cabeza positiva, intenté seguir hablando con mis compañeros y ser ese punto de unión para atraer a los demás y decir vamos a reaccionar, pero el momento de la reacción no llegó. Lo intenté todo, pero no resucitamos.

P. Puede parecer duro, pero tal y como estaba jugando usted y lo mal que estaba el equipo, ¿no fue una liberación cortar por lo sano?
R.
En el momento, no. Para mí lo que sí empecé a analizar es que estas cosas pasan por algo. Si esto ha tenido que ser así, debe haber unas razones que lo expliquen. Me gusta aprender de lo que vivo y emplearlo en el futuro. Esta experiencia me ayudará a crecer. El fracaso me hará mejor. Habiendo vivido este momento aspiro a eso.

P. Usted me dijo una vez tras ganar el primer anillo que aquello no era importante, que no había descubierto la vacuna contra el cáncer. ¿Cómo se relativiza una decepción? ¿Se mira hacia otro lado? ¿Se asume la culpa?
R.
De la misma manera. Soy equilibrado. Esta experiencia es una oportunidad de aprender, de entender y de mejorar. Así lo miro yo. No lo miro como algo así como menudo golpe, de ésta no salgo. Lo miro desde un punto de vista positivo. Esto está siendo difícil, pero cuando más te duela, mejor porque más luchas contra ello y más aprendes. En ningún momento miro a otro lado. Soy muy consciente de lo que ha pasado. Es el momento de afrontarlo y de vivir con ello.

P. Ha saboreado el éxito en muchas ocasiones, ¿a qué sabe ahora el fracaso?
R.
El fracaso es parte de la vida tanto como la derrota y la decepción. Es parte de la evolución y la madurez de las personas. Te hace apreciar aún más el éxito. La derrota te hace trabajar para conseguir un resultado mejor.

P. ¿Qué le ocurrió para no ser Pau Gasol?
R.
Ha sido una temporada bastante atípica para mí en muchos sentidos. En algún momento me encontraba con que no podía encontrar esa chispa, esa energía y esa confianza que me caracteriza y la montaña se hacía más grande en cada partido.

P. ¿Nunca había tenido una crisis así de autoestima?
R.
No era autoestima. No era de confianza. Sufrí un colapso. También tuve un poquito de agotamiento. No ha sido falta de confianza. Sigo pensando que soy desequilibrante, que marco diferencias y que soy capaz de hacer lo que quiero.

P. No, no ha perdido la autoestima. Me está sonando un poco sobrado, con perdón de la expresión.
R.
A este nivel, y sabes que soy humilde, la confianza de que eres el mejor es importante en la pista. Tienes que tener esa mentalidad para tener éxito en situación de presión y de máximo nivel. No es ningún secreto.

P. ¿Le descentró algo?
R.
Han habido factores fuera de la cancha que me han tenido preocupado y algo distraído.

P. ¿Se pueden decir?
R.
No. Han salido historias que han sido todas mentira. Y me han afectado. No me gusta mezclar lo personal con lo profesional, y que cierta gente se aproveche de momentos bajos para atacar a gente a la que quiero. Son golpes sucios que no respeto ni acepto.

P. Hablando de golpes, cuando Phil Jackson le da golpes en el pecho en el tercer partido de la serie, ¿no piensa que le señaló un poco?
R.
Creo que no. Tengo buena relación con él. Todos sus comentarios y críticas me los he tomado siempre bien.

P. Pero nunca le había visto así.
R.
Es que lo que ha pasado ha sido un cúmulo de emociones para él. Sabía que era su último año, no quería acabar así y veía que se le iba de las manos. Todos emocionalmente estábamos fuera de nosotros mismos, no sólo uno, no sólo dos, la mayoría estábamos fuera del carril. No era nada personal, ni de uno contra otro. Todos queríamos ganar, las cosas se iban torciendo y no fuimos capaces de enderezarlo.

P. Después viene la digestión que se hace del desastre de los Lakers. ¿Se sintió maltratado por la prensa americana?
R.
Me lo decía una periodista de por aquí. Soy un blanco fácil, soy educado, soy de fuera, trato a la gente con respeto.

P. ¿Por qué?
R.
No lo sé. Me decía que es porque soy demasiado buena persona y es fácil atacar al que te trata bien. Como soy educado y buena persona, soy un blanco más fácil. Me sorprende lo que ha pasado porque cuando las cosas se han torcido, como en la primera final contra Boston, y en esta ocasión, se han cargado las tintas contra mí. En una parte me halaga. Tampoco es que me dan muchos méritos cuando ha ido la cosa bien, pero en cuando se tuerce un poco Pau, Pau, Pau, Pau, Pau, Pau... Mientras se quede en eso no tengo muchos problemas, pero cuando cruza los límites que considero insultantes y asquerosos, entonces me molesta y me parece fuera de lugar.

P. Que saliera a pasear el nombre de su novia. ¿Ha sido éste uno de los motivos de su bajo rendimiento?
R.
En esta situación todo resta. Soy muy emocional. Y acuso estas cosas. Lo personal es mío, es mi vida. No lo discuto con nadie. Que estas historias y rumores se utilicen como razón para justificar un mal rendimiento de un jugador, me parece la bomba. No lo acepto ni lo digiero bien.

P. Cuando habló con los periodistas americanos dijo que esperaba que entre todos hicieran la lectura adecuada de lo que ha pasado. ¿Cuál es?
R.
Lo he hecho. Tenemos que hacer autocrítica. Todos tenemos que pensar en qué podíamos haber hecho diferente para que el resultado hubiese cambiado. Es el momento de mirarnos al ombligo. Y el que no lo haga, es que merece estar aquí y no está siendo justo consigo mismo.

P. Le han elegido para el segundo equipo de la NBA, está en el top 10 mundial. ¿Le consuela algo?
R.
No, ni mucho menos. Es secundario. Los méritos individuales no importan si fracasas. Estoy orgulloso porque es histórico, pero a la vez no es mi objetivo. Mi objetivo es ayudar a mi equipo a ganar y como no lo he conseguido, he fallado. Otras veces se juntó todo y estaba feliz. La verdad es que no sé si hay un jugador en la historia de los Lakers con mi balance victorias-derrotas. Me gustaría saberlo. Pero en fin, de eso no quiero hablar. A mí me decepciona que mi juego no haya ayudado a que los Lakers ganen.

P. ¿Ve necesario hacer cambios en el equipo?
R.
El núcleo del equipo tiene mucha calidad. Los resultados están ahí. La franquicia puede tomar decisiones y se pueden cambiar piezas, pero yo tengo fe en esta plantilla.

P. ¿Cómo serán los Lakers sin Phil Jackson?
R.
Su vacío es tremendo. Se le echará de menos en momentos de la temporada. El nuevo entrenador tendrá mucha responsabilidad porque deberá llenar un hueco muy grande. Los jugadores tendremos que ayudar al técnico que venga a conseguir el objetivo, que es ganar el anillo. Y en los Lakers todo lo que no sea ganar el título es un fracaso. Eso hay que asumirlo desde el principio. Si no ganas, no sirves.

P. Tim Duncan, una leyenda, ha asumido un rol secundario en los Spurs. ¿Ve capaz a Kobe de hacerlo, de delegar en usted como ocurrió a principio de temporada, cuando él trataba de recuperarse?
R.
No. Siempre será protagonista. Su rol es estelar y lo seguirá siendo. A veces es más agresivo con el balón y otras veces intenta que seamos otros los que cojamos el ritmo. Nos ha hecho falta el apoyo de otros jugadores.

P. ¿Cómo fue la entrevista con Kupchack? Usted estaba en las quinielas para salir del equipo.
R.
Fue muy positiva, dadas las circunstancias. Lo que más me gusta de este desastre es que la plantilla está unida. Nadie está señalando el uno al otro ni echándonos la mierda o diciendo que esto tiene que cambiar.

P. Ya lo dijo Magic.
R.
Es una voz autorizada de los Lakers. Quería ayudar. Claro que puede haber mejoras en el equipo. Si se ponen a tiro buenos jugadores, es una decisión de la franquicia.

P. ¿Le ha llamado ahora más gente o cuando era campeón?
R.
La gente que me importa sí lo ha hecho y ha estado a mi lado, y con eso me quedo. Sobre todo en estos momentos en los que no estás en lo alto del mundo. Y lo valoro más que cuando ganas. Después de ganar el anillo me llamó gente con la que no hablaba hace dos años. Los míos sí han estado a mi lado.

P. Tengo la sensación que ahora se va a tomar la selección con más hambre que otras ocasiones.
R.
Si finalmente voy.

P. Para quedar aún mejor podría haber dicho lo de si finalmente me convocan.
R.
Si quieres lo digo. Y también si el entrenador cuenta conmigo y decido ir, pues sería una buena oportunidad para demostrar muchas cosas y conseguir retos. No es cuestión de tapar bocas, porque las bocas siempre estarán abiertas para escupir hagas lo que hagas.

P. Si hay lockout, como parece, y si se prolonga durante una temporada entera ¿qué tiene pensado hacer?
R.
Pues no lo sé. Puedo fichar por cualquier equipo.

P. ¿Se puede permitir un año entero sin jugar?
R.
Si hay indicio de lockout para un año, me planteo volver a Europa. El Barcelona sería mi primera opción, pero de momento está todo en el aire.